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Fotografía gastronómica para hoteles: mi experiencia en The Social Hub Porto

Cómo es una producción de fotografía Food & Beverage para hoteles. Mi experiencia trabajando para The Social Hub Porto, fotografiando gastronomía, rooftop, bar, cocina y la experiencia alrededor de cada espacio.

Fotografía Food & Beverage en The Social Hub Porto, Portugal

Hacer fotografía gastronómica para hoteles reúne dos de las cosas que más me interesan de mi trabajo: la gastronomía y la experiencia.

La gastronomía no está aislada. Convive con el espacio, con las personas, con el servicio y con todo lo que sucede alrededor de una mesa. Fotografiar Food & Beverage dentro de un hotel implica justamente entender esa relación y encontrar la manera de contarla a través de imágenes.

Una de las producciones que más me ayudó a entender esto fue mi trabajo para The Social Hub Porto, en Portugal. Durante varias jornadas trabajamos en diferentes propuestas gastronómicas del hotel: restaurante, rooftop, bar, piscina, cocina, platos, cocktails y mesas completas.

Pero para mí, la producción empezó antes de esos días de trabajo.

Llegar antes también es parte de la producción

Una de las cosas que considero más importantes cuando trabajo en otra ciudad o en un espacio que todavía no conozco es llegar con tiempo.

En este caso, llegué a Porto un día antes de comenzar la producción. Ese tiempo fue importante para reunirme con el equipo, conocer cómo funcionaba el proyecto y recorrer las instalaciones antes de empezar a fotografiar.

Parece un detalle menor, pero para mí cambia mucho la manera de trabajar.

Conocer el espacio previamente permite empezar a pensar antes de tener la cámara en la mano. Ver cómo entra la luz, qué dimensiones tiene cada lugar, qué elementos forman parte de su identidad y cómo se relacionan entre sí los diferentes espacios ayuda a tomar decisiones mucho más concretas durante la producción.

También permite conversar con el equipo y entender qué necesitan comunicar.

No es lo mismo llegar a un rooftop y empezar a buscar encuadres que haberlo recorrido el día anterior, conocer sus características y pensar de antemano qué referencias visuales pueden funcionar mejor ahí.

Pensar referencias, pero adaptarlas al lugar

Antes de una producción suelo trabajar con referencias visuales. Pueden ayudar a definir encuadres, luz, composición, movimiento o simplemente una determinada sensación.

Pero una referencia nunca debería aplicarse de manera literal.

Cada espacio tiene sus propias características y parte del trabajo consiste justamente en encontrar la manera de llevar una idea a ese lugar.

En The Social Hub Porto, por ejemplo, teníamos diferentes propuestas gastronómicas y espacios con identidades propias. El rooftop, el restaurante y la cocina pedían cosas diferentes, aunque todo tenía que convivir dentro de una misma producción.

Por eso, recorrer el hotel previamente me permitió empezar a pensar qué tipo de imágenes podían funcionar mejor en cada espacio y cómo podía aprovechar sus características en lugar de intentar imponer una estética que no les correspondiera.

Fotografía gastronómica para hoteles: mucho más que fotografiar platos

Durante las jornadas de trabajo fotografiamos diferentes platos del restaurante y del rooftop, cocktails, mesas completas y situaciones relacionadas con la cocina.

El cronograma incluía, por ejemplo, diferentes platos del rooftop y del grill, platos del restaurante y momentos de trabajo en cocina. También había jornadas dedicadas a cocktails y otras tomas más amplias de las mesas y los espacios.

Esto hizo que la producción tuviera diferentes tipos de imágenes.

Por un lado, estaban las fotografías más centradas en el producto: un plato, un cocktail o una preparación.

Por otro, las imágenes que necesitaban mostrar el contexto: una mesa completa, el rooftop, la relación entre la comida y el espacio o una situación de servicio.

Y también estaban las imágenes de detrás de escena.

Para mí, las tres son necesarias porque cumplen funciones diferentes.

Del plato a la experiencia

Una fotografía de un plato puede mostrar muy bien cómo se ve una preparación. Pero cuando hablamos de Food & Beverage dentro de un hotel, muchas veces también queremos mostrar qué se siente estar ahí.

Por eso me interesa combinar imágenes más descriptivas con otras donde el espacio, las personas y la acción tengan un papel importante.

Un cocktail puede fotografiarse como producto, pero también puede aparecer dentro del rooftop, acompañado por una mesa o una persona.

Una preparación puede mostrarse terminada, pero también podemos mostrar parte del proceso en cocina.

Una mesa puede fotografiarse desde arriba para mostrar su composición, pero también podemos fotografiarla cuando está siendo utilizada.

La producción deja de ser solamente una colección de fotografías de comida y empieza a construir una imagen más completa de la propuesta gastronómica del hotel.

El detrás de escena también cuenta

Una parte esencial para el hotel era trabajar con contenido BTS.

En el cronograma había momentos específicos destinados a Kitchen BTS, tanto en el restaurante como en el rooftop.

Estas imágenes muestran algo que muchas veces queda fuera de la comunicación: todo lo que sucede antes de que el plato llegue a la mesa.

La cocina, las manos, el equipo, la preparación y el movimiento forman parte de la experiencia gastronómica.

Y creo que mostrar ese trabajo ayuda a construir una comunicación más cercana y real.

Una producción que necesita planificación y equipo

Toda producción tiene que estar muy pensada, y una producción de Food & Beverage para un hotel todavía más.

No solamente por la cantidad de contenido que hay que producir, sino porque cada espacio tiene sus propios tiempos.

En una misma producción hay que considerar la disponibilidad del rooftop, el funcionamiento de la cocina, los horarios del restaurante, la preparación de los platos, los momentos de servicio y la luz disponible.

En este caso, por ejemplo, una de las jornadas comenzaba trabajando en el rooftop y la piscina, después pasaba por el restaurante y terminaba nuevamente en el rooftop con diferentes situaciones de gastronomía y BTS.

Al día siguiente, la producción estaba enfocada en fotografía y stills, con diferentes platos, una mesa completa y nuevamente contenido de restaurante.

La planificación permite aprovechar mejor el tiempo y, sobre todo, llegar a cada momento sabiendo qué queremos conseguir.

Pero una producción así tampoco se hace sola. En este proyecto tuve la suerte de trabajar con un equipo espectacular.

Por un lado, estuvo el gerente de marketing de la agencia, con quien trabajamos sobre el proyecto y sus objetivos. También la persona encargada de redes sociales, que nos ayudó muchísimo a coordinar la producción y a que todo pudiera suceder en los tiempos previstos.

Y estuvo también el filmmaker, que estuvo a cargo de la dirección del proyecto. Trabajar fotografía y video de manera conjunta hizo que muchas decisiones se pudieran pensar desde una mirada más integral y que la producción tuviera una dirección clara.

Para mí, esa coordinación entre las diferentes partes del equipo es fundamental. Una buena producción no depende solamente de lo que sucede detrás de la cámara, sino de todo el trabajo que ocurre antes y durante la jornada para que cada persona pueda hacer bien su parte.

Lo que confirmé trabajando para The Social Hub Porto

Esta producción me confirmó algo que ya forma parte de mi manera de trabajar: una buena producción siempre tiene que estar muy pensada.

Desde antes de llegar al espacio, cuando se define qué se necesita comunicar, hasta el momento de decidir qué fotografiar, en qué lugar y de qué manera.

También me confirmó la importancia de conocer el espacio antes de trabajar en él. Llegar un día antes, recorrer las instalaciones, reunirme con el equipo y empezar a pensar las referencias en relación con ese lugar hizo que las jornadas fueran mucho más conscientes.

En un restaurante independiente, muchas veces toda la identidad gastronómica está concentrada en un mismo espacio. En un hotel, la propuesta puede dividirse entre diferentes restaurantes, bares, rooftops y experiencias. Cada uno puede tener su propia personalidad, pero las imágenes tienen que funcionar dentro de una identidad más amplia.

Por eso creo que la fotografía para hoteles requiere una mirada capaz de moverse entre el detalle de un plato hasta una escena completa; desde una fotografía más cuidada del producto hasta una imagen donde lo importante es la atmósfera.

Y para mí, esa mirada empieza mucho antes de sacar la cámara.

Empieza con conocer el lugar, hablar con el equipo, recorrer los espacios y entender qué hace que ese proyecto sea diferente.

Porque una buena producción no empieza cuando empieza la sesión.

Empieza mucho antes.


Si estás buscando fotografía gastronómica para tu hotel, podemos pensar la producción según los espacios, servicios y experiencias que quieras comunicar.

Galería

  • Fotografía Food & Beverage en The Social Hub Porto, Portugal restaurant

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